
Carlos Ianni, moderador del Foro Celcit, nos acerca esta crítica publicada en Télam. Gracias Carlos!
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MARIANO MORENO EN EL CENTRO DE UNA COMEDIA CON MUSICA
Mariano Moreno y su esposa Guadalupe están en el centro de "Lovely Revolution", una zumbona apuesta de Enrique Papatino con música de Pablo Dacal y dirección de Enrique Dacal.El espectáculo, que se ve en la sede porteña del CELCIT, por esas cosas el solar natal del revolucionario de Mayo, toma como punto de partida su viaje a Inglaterra de 1811, cuando halló la muerte en alta mar, presuntamente envenenado, a los 32 años.Delante de un cuarteto de cuerdas y vientos -Gonzalo Braz, Martin Elter, Maximiliano Schonfeld, Clara Stegmann-, la acción apunta a señalar los intereses que se mueven alrededor del nuevo Estado independiente, que oponen el jacobinismo de Moreno y Juan José Castelli a intereses más oscuros que sólo buscan mantener sus privilegios.Así, Mariano (Enrique Papatino) prepara su viaje junto a su esposa (Jessica Schultz) mientras un acaudalado porteño (Julio Ordano) espera la ausencia del primero para lanzarse sobre el proyecto político y también sobre la dama. Un inglés sin nombre pero con instinto geopolítico (Enrique Dacal) observa con estudiada displicencia.Ese panorama pone al espectador frente a situaciones dramáticamente efectivas en las que los guiños abundan y en las que están ausentes los acartonamientos tipo Billiken, además de que en más de una oportunidad lo particular prima sobre lo general.De ese modo el personaje del porteño oportunista cobra categoría protagónica, tanto en su deseo de poder como en sus apetitos sobre la dama, y la ficción establece una intriga que va más allá de los acontecimientos históricos sabidos.También se está señalando los avatares patrios posteriores, las trampas políticas empleadas una y otra vez por el poder del Puerto y, si bien esa ubicación ha cambiado en dos siglos, hay evidentes ecos de la actualidad.La jabonería de Vieytes y el salón de Mariquita Sánchez son locales donde se juega a la historia y en los que Dacal director saca lo mejor de sus criaturas, con Schultz despachando la suya con encanto y "sex appeal" y un Ordano en la plenitud de sus aptitudes.La música de Pablo Dacal -con sonidos de cabaret europeo del temprano siglo XX- viste de poesía los distintos pasajes.Hay una sumaria escenografía del mismo Dacal, muy efectiva, lo mismo que el vestuario, y las luces pautan sin dificultad el paso de la acción.Dacal director explota con habilidad el escenario bifronte del CELCIT y logra un transcurso terso, en el que las partes musicales no interrumpen la acción. "Lovely Revolution" se representa en la sala argentina del Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral, Moreno 431, viernes y sábados a las 20. Héctor Puyo. Telam. 28 de agosto de 2009